Jessica quería una relación formal, la respuesta...
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Redacción / esteesMichoacan.com | Morelia, Michoacán:
El acoso y hostigamiento sexual hacia las mujeres es uno de los muchos tipos y modalidades de violencia contra la mujer que impide y obstaculiza su pleno desarrollo en la sociedad y, en particular, en el ámbito laboral.
Hace unos días fuimos testigos de las marchas que se realizaron en todo el país; en donde las mujeres manifestaron su inconformidad respecto a la violencia y desaparición de mujeres.
Aquí les dejamos algunas imágenes que quedaron grabadas de mujeres periodistas; un claro ejemplo de la agresión, falta de respecto y acoso a que se enfrentan mientras realizan su trabajo, por lo que podemos lanzar las interrogantes:
¿Cuántos casos de mujeres hay que no hay una evidencia grabada? ¿Cuántas mujeres cambian su forma de vestir para no sufrir acoso? ¿Cuántos feminicidios son denunciados y no se les da seguimiento?
Solo una pequeña reflexión, no se trata de feminismo, o que se pretenda exigir que la mujer tenga mejores derechos o que la mujer tiene que ser impuesta o ser valorada más que un hombre; las manifestaciones son para exigir equidad, romper con esa pasividad en la que tienen que quedarse calladas, exigir al gobierno, a la sociedad y a todos los seres humanos respeto.
Basta de acosar a la mujer, basta de comentarios y actitudes machistas, basta de las críticas sin fundamentos ante las manifestaciones, ante el cuestionamiento e imposición sobre su cuerpo, basta del acoso y hostigamiento sexual. Hombres y mujeres cuidémonos los unos a los otros.
Muchas no pueden relatar que no se subieron al coche de alguien o que lograron tranquilizar a su agresor porque aparecieron muertas. Muchas simplemente no aparecen.
Cada día, miles de mujeres son violadas en nuestro país, triste pero en seis años, más de tres mil niñas han desaparecido en México. No sé cómo puede existir el espacio en los corazones de la gente para condolerse por los grafitis en las calles después de una manifestación feminista pero no para detenerse a entender las razones detrás de este enojo.
Pero luego reflexiono, yo también me quedé callada mucho tiempo. Yo también tuve miedo de decir: varios hombres me han violentado y no pude hacer nada porque me petrifiqué. Toma tiempo entender que no sirve de nada llorar bajito y gritar para adentro."