Jessica quería una relación formal, la respuesta...
15,150 visitas
Redacción / esteesMichoacan.com | Morelia, Michoacán:
Debido a las condiciones de degradación que ha generado el crecimiento urbano de Morelia y a la necesidad de ampliar las áreas verdes en Morelia, este 8 de junio dará inicio la primera reforestación urbana en la zona urbana de la capital michoacana, en la cual se contempla la introducción de más árboles de jacaranda.
Serán 800 jacarandas moradas las que se siembren en diversos espacios naturales de la Ciudad de la Cantera Rosa. En voz de Ricardo Luna García, titular de la Secretaría de Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Territorial (Semaccdet), lo anterior se enmarca en el contexto de la Semana Mundial del Medio Ambiente, donde el estado de Michoacán se ha unido por medio de diversos eventos.
Será el color morado de las jacarandas, tono característico de la primavera de Morelia, lo que volverá a prevalecer en este mes de junio durante el arranque de este programa de reforestación urbana, al cual se sumarán arboles endémicos urbanos de tabachín, que, aseguran, lograran poner más verde a Morelia
Entre los benecios que traerán consigo esta primera fase de reforestación urbana, se destaca que un árbol grande puede absorber hasta 150 kilogramos de CO2 al año, por lo tanto son de gran importancia en una ciudad donde la contaminación suele ser una problemática importante, absorben gases contaminantes como monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, ozono y óxidos de sulfuro.
También son capaces de ltrar partículas nas como polvo, suciedad o humo del aire atrapándolos sobre las hojas y la corteza. Otro de los benecios es que los árboles maduros regulan el ujo del agua y desempeñan un papel clave en la prevención de inundaciones y en la reducción de riesgos de desastres naturales. Áreas verdes en Morelia Un perennifolio o árbol maduro de hoja verde permanente, por ejemplo, puede interceptar más de 15 mil litros de agua al año. Y es que la capital michoacana tiene problemas en cuanto a disposición de áreas verdes en zona urbana se reere. Cuenta con apenas una tercera parte de las áreas naturales arboladas tanto en el medio rural como en el medio urbano recomendadas por organismos internacionales para mantenerse en armonía con el medioambiente. Y es que según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), una ciudad de las características de Morelia debería tener hasta 12 metros cuadrados de área verde por habitante, de las cuales apenas cuenta con cuatro.
La capital michoacana cuenta con mil 640 espacios verdes distribuidos por toda la ciudad, los cuales en su conjunto cuentan con más de 3 millones y medio de metros de áreas verdes que a según de las autoridades municipales deben protegerse. Al interior de Morelia se han detectado decenas de árboles muertos o antiguos, los cuales, por falta de renovación en los espacios de áreas verdes, terminan siendo derribados por los fuertes vientos de la temporada de lluvia o por el manejo de las autoridades municipales que los retiran para evitar riesgos a civiles.
A las áreas verdes de Morelia se suman las áreas naturales protegidas, entre las que se destacan zonas completamente forestales como el Parque Lineal del Río Chiquito, la Loma de Santa María, el Ejido Coapa, San Miguel del Monte, Ejido San Rafael Coapa, Área Natural Protegida del Cerro Punhuato, Predio La Florida, San Rafael Coapa, Predio la Loma, Ejido La Maiza, predio El Paraíso, Joya de Buena Vista, Parque Urbano Ecológico de Ciudad Industrial de Morelia, Libramiento Norte, entre otros.
¿De dónde viene la jacaranda?
Hay dos versiones conocidas sobre la llegada de las jacarandas a México. La primera explica que fueron dos migrantes japoneses, Tasuguro Matsumoto y su hijo Sanshiro Matsumoto, dueños de un negocio de jardinería en la Ciudad de México, quienes después de la revolución mexicana le propusieron al presidente Alvaro Obregón plantar las jacarandas en las principales avenidas de la ciudad. Además, estos hombres obtuvieron la nacionalidad y apoyaron a los migrantes japoneses que tuvieron que escapar de Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial.
La otra versión también acredita a los Matsumoto el traer los árboles, pero la propuesta en este caso fue hecha por el presidente Porrio Díaz, quien los contrató también para la jardinería del Bosque de Chapultepec. Aunque las jacarandas no son una planta endémica a México, se han adaptado al clima del país y tienen efectos positivos en el ecosistema. Las ores de esta planta atraen y alimentan a muchos polinizadores como abejas y pájaros, y el color vivo que posee puede contribuir a animar a las personas. Además, las jacarandas tienen una alta resistencia a la contaminación y son capaces de absorber el plomo en el medio ambiente, de acuerdo a un reportaje de El Universal.