Jessica quería una relación formal, la respuesta...
15,149 visitas
Redacción / esteesMichoacan.com | Morelia, Michoacán:
Científicos de la Universidad de Radboud, en los Países Bajos, han realizado un nuevo estudio que plantea que el fin del universo podría producirse mucho antes de lo que se pensaba. La investigación, publicada en la revista Journal of Cosmology and Astroparticle Physics, propone que este evento podría ocurrir en aproximadamente 10⁷⁸ años, una cifra considerablemente menor al cálculo anterior, que lo situaba en torno a los 10¹¹⁰⁰ años.
Para poner en perspectiva la magnitud de este número: el universo actual tiene una edad de aproximadamente 13,800 millones de años (1.38 × 10¹⁰ años), lo cual hace que 10¹¹⁰⁰ años resulte una cantidad prácticamente inconcebible. Aun así, el nuevo estimado, aunque también inmensamente lejano, representa un ajuste significativo dentro de la cosmología teórica.
El estudio se centró en analizar el destino de los objetos más resistentes del universo: las enanas blancas, remanentes extremadamente densos de estrellas medianas que han agotado su combustible. Para ello, los científicos aplicaron la teoría de la radiación de Hawking, que plantea que los agujeros negros pierden masa y eventualmente se evaporan a través de procesos cuánticos. El equipo extendió este concepto a otros cuerpos celestes, partiendo del supuesto de que la velocidad de evaporación depende de la densidad del objeto.
Gracias a este enfoque, los investigadores lograron calcular cuánto tiempo podrían persistir las enanas blancas antes de desaparecer por completo, marcando una de las últimas etapas del universo observable.
A pesar de que el nuevo modelo reduce el tiempo estimado hasta el colapso final del universo, los expertos subrayan que este fenómeno no representa ninguna amenaza para la humanidad. De hecho, la vida en la Tierra desaparecerá mucho antes de que eso ocurra. Según las proyecciones actuales, dentro de unos mil millones de años, el aumento del brillo del Sol provocará la evaporación de los océanos, haciendo al planeta inhabitable.
Más adelante, en unos 8 mil millones de años, el Sol se expandirá hasta convertirse en una gigante roja, engullendo a los planetas interiores, incluida la Tierra, que para entonces ya estaría deshabitada.
Este escenario se enmarca dentro de la teoría del universo frío y en expansión, que sostiene que el cosmos continuará diluyéndose lentamente, hasta que todos sus componentes —estrellas, planetas y agujeros negros— se extingan.
La investigación ofrece una nueva perspectiva sobre los extremos temporales del universo y refuerza la idea de que su final, aunque parezca algo abstracto y lejano, puede calcularse mediante herramientas teóricas actuales. Además, plantea nuevas interrogantes sobre el destino último del espacio-tiempo y la persistencia de la materia en escalas que rozan el infinito.