Jessica quería una relación formal, la respuesta...
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Redacción / esteesMichoacan.com | Morelia, Michoacán:
Pedir disculpas a los niños es saber dar ejemplo. Sin embargo, son muchos los padres que lo esquivan entendiendo quizá, que como adultos deben proyectar una imagen de infalibilidad, que demostrar ante sus hijos que se han equivocado en algún aspecto les resta autoridad y credibilidad. Asumir esta idea es una forma evidente de educar en la irresponsabilidad; un hecho más que importante en el que todos deberíamos reflexionar.
Si hay algo que intentamos conseguir como padres, madres o educadores es que los más pequeños entiendan cuanto antes la importancia de pedir perdón. Se lo exigimos cuando hacen algo incorrecto, cuando mienten, cuando actúan por impulsos y acaban haciendo algo poco prudente o irrespetuoso. Saber disculparse es «de primero de párvulos» y así se lo intentamos transmitir.
Promover esta conducta desde edades tempranas facilita que tengan en cuenta perspectivas ajenas, que se responsabilicen de sus actos y que poco a poco, sean capaces de regular su conducta. Ahora bien, este comportamiento no siempre se integra en ellos tanto como nos gustaría, y la razón, a menudo, suele ser evidente: los adultos les exigimos algo que nosotros mismos no cumplimos.
No lo hacemos porque nos incomoda, porque genera cierta sensación de vergüenza al mostrarnos ante los niños como personas capaces de cometer errores. A pesar de ello, debemos entender algo esencial: hacerlo mejora la relación con ellos y contribuye a su educación.
«Decir ‘lo siento’ es decir ‘te amo’ con un corazón herido en una mano y tu orgullo sofocado en la otra».
-Richelle E. Goodrich-

Para comprender la importancia de saber pedir disculpas a los niños, pensemos durante un momento, en todas las veces que alguien nos ha hecho daño, ofendido o mentido y no hemos recibido disculpa alguna por ese comportamiento. La sensación es dolorosa, no hay duda, y lo que es peor, suele dejar una de esas marcas indelebles que ni el tiempo borra.
Bien, sabiendo que algo así provoca sufrimiento imaginemos la experiencia interna de un niño cuando quien le falla es un cuidador primario, un padre, una madre, un abuelo… La contradicción y el sufrimiento puede ser mayor. Asimismo, si un niño nunca ha oído por boca de su familia la palabra ‘lo siento’, acabará entendiendo lo siguiente:
¿De verdad es lícito o incluso comprensible transmitir estas ideas a nuestros hijos? Evidentemente no. Si hay algo que debemos saber es que hay que trabajar con ellos la importancia de disculparse desde una edad temprana. Así, estudios como el llevado a cabo por el doctor Craig E. Smith en la Universidad de psicología de Cambridge nos señalan que a los 4 años un niño ya entiende a la perfección las implicaciones emocionales de una disculpa.
Hay conductas contagiosas. Los comportamientos prosociales tienen la capacidad de contagiarnos un gran número de emociones y sensaciones capaces de generar cambios. Ello hace que el acto de saber pedir disculpas a los niños cuando la situación así lo requiere, contribuya a dar al mundo personas más dadas a la cooperación, al respeto y a la convivencia. Por tanto, lo que les enseñamos con este gesto es lo siguiente:

Por llamativo que nos parezca, hay muchas situaciones en las que es necesario pedir disculpas a los niños. Son las siguientes:

Saber pedir disculpas a un niño de manera correcta y efectiva requiere también de cierta habilidad, sensibilidad e inteligencia. No basta solo con pedir perdón, debemos hacerlo de la forma correcta. Estas son algunas pautas.