Jessica quería una relación formal, la respuesta...
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Redacción / esteesMichoacan.com | Morelia, Michoacán:
acqueline Vázquez Rivera no soportó la celotipia ni los actos de intimidación de su esposo, Mario Arnold Flores Romero, y hace seis meses le pidió el divorcio. Su demanda fue acompañada de la exigencia de abandonar la casa, eso detonó su ira.
El 8 de febrero pasado en la noche, acompañado de otros dos cómplices, Mario llegó al departamento de Jacqueline, ubicado en la calle Bugambilias, en la colonia San Juan Xalpa, Iztapalapa. Irrumpió violentamente en el domicilio cuando ella estaba con su hija menor de 12 años.
La secuestró sacándola de la casa, frente a mi hermana menor; la sacó por medio de violencia: la agarró del cuello, la empujó en la pared y la golpeó contra la pared. Junto con otro sujeto, la bajó del edificio y mi hermana alcanzó a ver desde la ventana cómo la subían, al parecer, en un taxi, un Tsuru de color rojo con dorado, sin placas, sin ningún logo de taxi”, relató a Excélsior María Fernanda Vázquez Vázquez, hija de Jacqueline, quien tiene 21 años y autorizó hacer públicos los detalles de su relato.
La hermana menor de María Fernanda comentó que su madre fue levantada del cuello a pesar de que la mujer le suplicó que no lo hicieran frente a la niña.
Nosotros creemos que la pudo haber dormido porque mi hermana dice que él le tapó la boca a mi mamá y ella dejó de hacer ruido.
Antes de eso, mi mamá le gritó a mi hermana que se encerrara en la casa porque había otro sujeto que quería entrar por ella. Mi hermana ya había cerrado la puerta y desde la ventana alcanzó a ver como meten a mi mamá al carro donde había más sujetos y uno de ellos tenía un arma”, expuso la joven. El acto de violencia duró alrededor de 20 minutos.
A pesar de que Mario ya no tenía llaves de la casa, entraba al departamento; ese día hizo lo mismo.
La hija menor de la mujer llamó rápido a su hermana, quien estaba con una amiga; su hermano estaba de visita con su padre.
Horas más tarde, alrededor de las cinco de la mañana del 9 de febrero, lo hechos fueron denunciados de manera formal ante la Fiscalía Antisecuestros (FAS).
Esta joven y amigos de la familia emprendieron una búsqueda e investigación propia que ha sido continuada por la FAS, donde fue iniciada la carpeta de investigación CI-FAS/E/UI-2C7D700189702-2020, por privación ilegal de la libertad.
Cinco días después del secuestro, Mario apareció degollado en una habitación de la calle Norte 2, colonia Central, municipio de Nezahualcóyotl, a más de 30 kilómetros de donde fue sustraída Jacqueline.
María Fernanda dijo que confirmó que este domicilio es de un tío directo de Mario.
Su familia se puso en contacto conmigo, pero me habían dicho que no querían saber nada de él; dijeron que aparentemente fue un suicidio y solamente que esperaban que encontráramos a mi mamá. Yo les había dicho que si llegaban a ver a Mario nos avisaran porque él era clave fundamental para encontrar a mi mamá”.
El agresor ya fue cremado sin que notificaran a la familia de Jacqueline, a pesar de que su hija mayor ha insistido en que aporten información sobre este hombre.
A 16 días del secuestro, Jacqueline sigue desaparecida.
Después de cinco años de relación y durante el matrimonio, Mario Arnold no había dado signos de violencia, incluso, a María Fernanda y sus dos hermanos les decía que los “veía como sus hijos”.
Como no tiene hijos, decía que nosotros éramos sus hijos, que éramos su familia”, expuso María Fernanda.
Hace más de un año comenzó a manifestar inseguridad, quería estar con su esposa todo el tiempo, dejaba los trabajos temporales que tenía con tal de seguirla y revisar sus actividades que desempeñaba como asesora laboral, el cual demandaba citas con trabajadores y también en diversos sindicatos.
No dejaba que mi mamá realizara sus actividades sola, la quería acompañar a todos lados, le cuestionaba todo y fue por eso que mi mamá le pidió el divorcio hace aproximadamente medio año”.
La entrevistada recordó que su madre comentó que, desde la secundaria, Mario quería tener una relación con ella, pero Jacqueline “siempre le dio largas”; fue hasta hace cinco años que comenzaron a salir.